Me encanta ojear la prensa diaria, es un placer casi adictivo, pararme en la sección de opinión, leer los artículos de colaboradores, entrevistas, editoriales. Escrutar lo que se cuece a todos los niveles, ahondar y aprender lo invisible, lo que tiene muchos colores, diferentes matices, la introrealidad; un intento de no quedarme en la superficie y “pescar la buena trucha”, la de río.
Hoy me he topado con el extraordinario filósofo Emilio Lledó, un personaje amante de la buena, natural y sencilla sabiduría. De la reflexión sin “tóxicos”, de la limpia reflexión, la que nos ayuda a buscar buenos y colectivos objetivos, apartándonos de la mediocridad, de esa mediocridad que nos está llevando al suicidio ético.
Leyendo la entrevista que le hace el periodista, el cultísimo periodista Juan Cruz, las respuestas sencillas y breves del filosofo (auténtico escáner del comportamiento social y político del mundo que nos rodea), parece que nos sacuden “la anestesia” que padecemos y nos despierta ubicándonos en la cruda realidad, una realidad que nos está programando el terrible “Gobierno en la Sombra”, mientras nosotros no nos inmutamos y colaboramos en hacer ese gobierno más fuerte debido a nuestra pasividad y también a nuestra cómoda cobardía.
La solución de este deplorable estado individual y social en el que está sumergida nuestra sociedad local y global, la contempla Emilio Lledó en la cultura: “… la solución no la veo más que en la cultura. Cultura entendida como educación en la libertad, en la verdadera sabiduría… Me he quedado sorprendido por el anuncio de una universidad que decía que disponía de cafetería de lujo y pistas de pádel… Es vergonzoso que esto sea posible y que se anuncie como atractivo para los jóvenes. Esa actitud es la catástrofe para un país…” Sí, siempre que no haya una inquietud por el verdadero saber, el que nos haga ricos en conocimiento interior, introspectivo y de los demás, un generoso saber en favor de la colectividad, seguirá “reinando” la barbarie individualista que nos aleja de todo lo humanamente racional.
Prosigue Emilio Lledó, “… En La República de Platón y en La Política de Aristóteles se dice que la salvación de los Estados, de los pueblos y de las naciones se da a través de la decencia y de la cultura. Esta no es una frase antigua, vale hoy. ¿Cómo va a defender lo público alguien que solo está pensando en lo privado y en lo de sus “amigantes”? Y me gusta esa palabra, “amigantes”, porque consuena con mangante…”
Lamentablemente la verdadera cultura, el pensamiento libre, indagador de la verdad, de la aproximación al misterio de las cosas, brilla por su ausencia, a todos los niveles. Nos encontramos con bastante gente joven (también la hay muy preparada y con humanas inquietudes sociales y profesionales) en las que no ha entrado la más mínima preocupación de inquietud intelectual, lo vemos en la Universidad, lo vemos en los institutos, lo vemos en la ausencia a actos culturales y de ocio constructivo. Observamos una apatía, indiferencia con los problemas sociales que asusta. En cambio la vemos absorbida en “estándares” impuestos por los mercados, con la publicidad de los mismos, convirtiéndose en auténticas marionetas de las mismas.
Estos días, en el espacio Pontevedra Pregunta que organiza el 15-M – Indígnate Pontevedra, que se viene celebrando en el salón de Actos de la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra, la ciudadanía participa en un mitin no convencional de Campaña Electoral, haciéndole preguntas a los aspirantes al Congreso y al Senado con un tiempo limitado de respuesta por parte de éstos. La iniciativa levanta extrañeza (lo he comprobado personalmente). ¿No le suena? Algo tendrá que ver el sistema educativo que tenemos, que tienen los jóvenes, el marco social y político en el que viven éstos, un marco económico liderado por los mercados financieros y la nula preocupación social, cultural, por la juventud, por un marco social donde “nos representan” unos políticos, una nada despreciable cifra de políticos profesionales, con cifras de imputados nada despreciable también, con un bagaje cultural y profesional mediocre, unos políticos (en parte buena, no todos) cómodos, indiferentes a la calle, obedientes a los mercados financieros.
Ante este panorama tan desolador, con “porquería continua tropezando a nuestros pies, ¿es posible cambiar este estado de cosas, si antes no concienciamos a la sociedad de que lo primero de lo que tenemos que dotarnos es de una buena cultura, de una cultura cívica, humana, integradora socialmente? ¿La anestesia mental que observamos en muchísimas capas de la sociedad no cogería “callo nocivo”? ¿cómo hacemos? ¿se podrá hacer algo a estas alturas y con el “Gobierno en la Sombra” vigilándonos?
Los que estamos concienciados, intentémoslo con todas nuestras fuerzas (una estupenda opción es el 15-M). La labor va ser a largo plazo, debido a la ardua tarea de hablar contra esa anestesia con tintes de solidificación, lamentablemente.
Les dejo el enlace de la interesante entrevista:
Entrevista completa a Emilio Lledó.
Fdo. José Soutelo

Núm. 3
Guillermo Casalderrey
17 noviembre, 2011
Gracias Pepe, por el enlazarnos esta estupenda entrevista y por tus apuntes sobre ello así como tus aportaciones personales del momento que vivimos.
Ha pasado poco desde las elecciones municipales, ante las cuales ya todos los ciudadanos protestamos por el sistema electoral que perjudica a los partidos minoritarios, que realmente no serían tan minoritarios si el sistema fuera democrático.
A apenas unos días de las elecciones vemos que los políticos no respondieron a nuestras peticiones, ni vemos en ellos intención de cambiar las cosas, pues estas responden a nuestros intereses y no a los suyos.
Ahora más que nunca se ve su farsa, no les importamos pero quieren nuestro voto.
Se ve su falta de ética y responsabilidad.
Saben que nos han recortado más de la cuenta pero piensan seguir haciéndolo para beneficiar a los de siempre.
Son momentos de desánimo por una parte, casi nadie espera mejoras tras las elecciones.
La mayor parte está decepcionada con la clase política (impresión causada por los partidos mayoritarios). Y la mayoría nunca ha buscado alternativas y seguirá votando a los mismos o no votarán.
Pero más que nunca debemos movilizarnos y votar.
Vivimos en un mundo de locos pero debemos de hacer lo que está de nuestra mano para intentar mejorarlo y nunca abandonar esa misión.
Montse
17 noviembre, 2011
Jose, muchas gracias por tus pinceladas personales sobre la estupenda entrevista realizada al filósofo Emilio Lledó.
En esta etapa de crisis de los mercados, se ha debatido mucho sobre el significado de “Democracia”. El autogobierno de los ciudadanos está en el punto de mira, sobretodo en sociedades tan complejas y masificadas como las nuestras.
Durante mis años de universidad, estudiábamos la formulación teórica del Estado de Derecho Democrático y Social, basado en el principio de soberanía popular. El pueblo es soberano y delega el poder político a unos representantes encargados de expresar la voluntad de aquél, mediante leyes que regulan la organización social y económica.
Todos sabemos que la democracia está llena de disfunciones, que desfiguran el poder político del pueblo soberano: no todos los individuos tienen derechos políticos (por ejemplo los extranjeros), ni todos los votos valen igual, ya que dependerá de la configuración de las circunscripciones electorales, en las que se asigna igual representación política a zonas de población desigual.
Por otro lado, encontramos los partidos políticos, que nacieron con la intención de formular políticamente la voluntad de los diferentes grupos sociales, y se han ido convirtiendo en verdaderas máquinas publicitarias de un sistema competitivo. Aprovechan nuestra ignorancia del sistema político, para llegar a nuestras emociones con populismo barato. Utilizan la vaguedad e imprecisión en sus programas electorales, para evitar el control sobre el cumplimento de sus promesas electorales. También me preocupa enormemente su financiación, y la monopolización de las decisiones por parte de la cúpula del partido, relegando a un segundo plano a las bases.
Pero aún me da más miedo que el poder político y económico esté depositado en manos privadas, en estructuras de poder superiores a los Estados, que adoptan decisiones vinculantes al margen del pueblo.
Quiero seguir concienciada con todas mis fuerzas. Deseo que TODOS unamos nuestra ilusión, para que nuestro proyecto por un mundo mejor no quede en el olvido. Que se hable de nosotros….
soutelo
18 noviembre, 2011
Montse,muchisimas gracias,una estupenda lección de la “realidad democratica”,muchas gracias por tu coloboración.
Apertas agarimosas
Charo Valcárcel
18 noviembre, 2011
Encantoume a entrevista a Emilio LLedó. Graciñas por facilitarma. Estou totalmente de acordo con todo o que di e ademais gústame como o di.
Sabias reflexións sobre a situación actual.
soutelo
18 noviembre, 2011
Grazas Charo.
Apertas agarimosas
Maribel
20 noviembre, 2011
Tuve la enorme suerte de ser alumna del profesor Jordi Llovet, catedrático de Literatura Comparada en la Universidad de Barcelona y discípulo, según acabo de saber, del filósofo Emilio Lledó. He leído con atención cada línea, cada palabra del que fuera maestro de mi adorado Llovet y he de decir que late en cada una de ellas el inextinguible fuego del intelectual comprometido y sabio, del erudito que tiene como máxima inquietud su inquebrantable amor hacia la Humanidad y la cultura. Una cultura que se entiende como una herramienta liberadora de los pueblos, que vacuna contra la intolerancia y la apatía, esos terribles demonios que se ensañan con la sociedad actual.
” La salvación de los pueblos y las naciones se da a través de la decencia y la cultura “, indica Lledó. Es la misma afirmación que suscribía una y otra vez Llovet. ” Que no os engañen, chicos”, repetía insistentemente en casi todas sus clases, ” ..lo más importante no es la tecnología, ni las máquinas; sino vuestros cerebros, la capacidad de pensar, de distinguir lo bueno de lo malo y es más: la capacidad de ser felices. Vuestra mayor riqueza no es la de un empleo con el que ganéis cantidades indecorosas de dinero, sino el tiempo del que podáis disponer para leer a los grandes clásicos. Encontrad un empleo en el podáis dedicar muchas horas a la lectura. Leed, amados, leed, no dejéis de leer…” Así hablaba nuestro mentor, de ese modo despertaba nuestros espíritus aún adormecidos por demasiada exposición gratuita a tanta tontería televisiva. Lograba que nos cuestionaramos cuál era nuestra prioridad en la vida, nos interrogaba sobre hechos cotidianos que convertía en verdaderas lecciones de vida, utilizaba la literatura para darnos clases magistrales de derechos humanos. Nadie abandonaba su aula con indiferencia; los menos despiertos no conseguían ver que tras su imagen afable y bonachona, se escondía la inagotable sabiduría de un verdadero erudito, y salían hablando de la supuesta locura del profesor y el resto – quiero creer que la mayoría de nosotros – abandonabamos la clase impregnados de una luz nueva que hasta entonces no habíamos sido capaces de advertir; la luz de nuestra propia razón, aquella cualidad que nos acercaba a los dioses.
Jordi Llovet no aceptó nunca la mercantilización del saber impuesta por Europa bajo el denominado proyecto Bolonia. Preferió dejar la docencia en la Universidad, antes que verse obligado a priorizar la enseñanza de la tecnología en detrimento de la de las Humanidades. ” La palabra debe bastar como transmisora del conocimiento. ¿Para qué una pizarra eletrónica y todos esos programas informáticos? Con ellos la inteligencia y la concentración se diluyen hasta desaparecer ” Nuestros políticos introdujeron los ordenadores en las escuelas haciéndonos creer que nuestros hijos serían así más capaces y el resultado ha sido que tenemos un absentismo aún mayor y unos índices de abandono escolar que superan a los de cualquier país europeo. ¿Y todavía esperan que nos creamos que introducir la tecnología en la educación nos hará más sabios y competentes ? Más bien será al contrario. Pero claro, siempre será más fácil endeudarse un poco más para adquirir miles de ordenadores, que incrementar el presupuesto en I+ D y en educación, que también ocupa uno de los lugares más bajos de toda la Unión Europea. Además, eso no da réditos electorales.
La situación actual, a la que se ha visto abocada el país, no ha sido fruto de la casualidad, sino de una operación consciente de rapiña del dinero público y privatización de las grandes empresas estatales por parte de esa ” oligarquía democrática ” a la que se refiere Lledó. Se han esquilmado los recursos con los que contaba este país : su industria, su agricultura, sus empresas públicas, y cuando no quedaba nada se ha levantado del aire la gigantesca burbuja inmobiliaria, que ha seguido alimentando la codicia desmedida de unos pocos, a costa de la mayoría, no vacilando en engañar a los ciudadanos, instándoles a seguir comprando sus viviendas a unos precios obscenos, convirtiendo el derecho a una vivienda digna en una mercancía más con la que especular.
Pero ¿ todo esto habría sido posible si los ciudadanos de este país hubieran tenido un ápice de espíritu crítico ? ¿ hubiera sido posible si lejos de mirarnos constantemente el ombligo, hubiéramos leído en la prensa internacional las voces de alarma que se daban sobre la situación española ? Pero ¿ cuántos de nosotros dominamos una segunda lengua como para leer prensa europea o americana ? ¿cuántos de nosotros leemos, como recomendaba Llovet incansablemente ? O mejor aún ¿ a cuántos de nosotros se nos ha enseñado a ser ciudadanos libres ?
Te preguntas, Jose, cómo salir de este cículo en que estamos inmersos, cómo romper la ignorancia y desterrar la desidia de nuestro día a día. Y la única respuesta que puedo darte es la de ejercitar conscientemente nuestro papel de ciudadanos, en primer lugar haciéndonos responsables de transmitir la cultura que libere al pueblo, barrio por barrio, ciudad por ciudad. Comencemos por romper el monopolio estatal de la educación; impliquemonos en el voluntariado a través de los centros sociales, de los ateneos libertarios ( que aún nos quedan unos cuantos en pie ), de los centros cívicos, de las asociaciones de vecinos, de todos aquellos espacios abiertos de participación y colaboración ciudadana que tengamos a nuestra disposición; sembremos poco a poco la semilla del gusto por la lectura y por la literatura como una poderosa herramienta para cambiar nuestro mundo y hacerlo más justo, para convertirnos en ciudadanos realmente libres.
El movimiento del 15-M, Democracia Real y la PAH ( Plataforma de afectados por la Hipoteca ), entre otros, nos han demostrado que es posible cambiar la realidad y convertir la lucha contra las injusticias en algo fértil, capaz de modificar lo que hasta ahora se creía inamovible. Este es un verdadero dato para la esperanza, esta es la política verdadera, la luz de la razón. Tengamos fe en que cada vez brille con más intensidad.
soutelo
20 noviembre, 2011
Muchisimas gracias, Maribel.Montse me hablo muchisimo de tu inquietud social ,ciudadana comprometida e inquietud intelectual.;este comentario ,atestigua con creces lo que me decia Montse.
Muchisimas gracias por esta ” hermosa pieza didactica que has vertido en tu comentario”.Te haréuna visita a tu Blog.
Apertas agarimosas
Maribel
24 noviembre, 2011
Muchas gracias, Jose, aunque suene redundante : D Lamento decirte que mi blog deja mucho que desear ya que no suelo dedicarle todo el tiempo que quisiera. Aún así, te recomiendo el post sobre una pequeña obra maestra ” Consolación a Helvia ” , de Séneca, de la que tienes también el enlace para leerla íntegra.
Espero poder disciplinar un poco mi voluntad y darle al blog un contenido del que pueda sentirme más orgullosa.
Saludos Jose.