Crónica de la reunión con el Alcalde Fernández Lores

Posted on 11 julio, 2011 por

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     Primero, dejar claro que la idea de abrir un diálogo con la alcaldía, aunque en principio despertó desconfianzas, fue aprobada por amplia mayoría en la Asamblea Popular en la que se establecieron todos los temas a tratar. Creemos que en la ejecución de las propuestas, la alcaldía podía tener un papel fundamental, aunque creemos que en alguno de los puntos no puede hacer nada porque exceden sus competencias. Aunque esta apreciación es solo una impresión personal.

     La reunión empezó puntualmente a la hora señalada, y desde el principio rompió por completo el planteamiento que pretendíamos presentar. Creíamos, ilusos nosotros, que el Alcalde nos daba cita para escuchar nuestras propuestas, pero no fue del todo así, más bien fuimos nosotros los que lo escuchamos. Durante los primeros veinticinco minutos solo hablo él mientras, nosotros escuchábamos con atención. Transmitió su simpatía personal al Movimiento 15M manifestando que era esperanzador ver a la juventud en las calles reclamando derechos y justicia. Escuchamos de él frases como “todo o que sexa moverse y participar é absolutamente positivo e esplendido”, “é un soplo de aire fresco” o “hai que modernizarse y actualizarse” haciendo referencia a los partidos y a los políticos. Nos dijo que compartía el grueso de nuestras reivindicaciones pero que no podía estar de acuerdo en la afirmación de que todos los partidos y todos los políticos son iguales. Que ni a él ni su a partido se le pueden meter en el mismo saco, aunque reconoció divergencias y errores de los suyos, sin especificar ninguno pero que resultó bastante sorprendente y también positivo.

     A continuación y con media hora de retraso, empezamos a plantearle nuestras propuestas, empezando por la imperiosa necesidad de un local donde poder seguir con nuestras actividades y con nuestro trabajo. Dejándole siempre muy claro que independientemente de que accediesen a nuestras peticiones, este Movimiento no iba a pararse y que seguiríamos con nuestras acciones y reivindicaciones, con o sin su apoyo. Pusimos de manifiesto que la ciudad contaba con inmuebles de propiedad o gestión municipal, que estaban unos vacíos y otros en muy malas condiciones por el desuso que denunciamos. Aseguró que eso no era cierto y que los locales de propiedad municipal están todos en uso por las distintas asociaciones y colectivos de la ciudad, que incluso debían turnarse en sus actividades. Lo cierto es que se lo pusimos francamente fácil y nos mostramos muy flexibles. Le planteamos que el local no lo estábamos pidiendo solo para nuestro uso particular, sino que siendo conscientes de que había lista de espera de colectivos y asociaciones para acceder a un lugar público desde tiempo atrás, podríamos compartirlo para estimular la participación de todos dentro del mismo inmueble, no en vano el fin de este movimiento es la interlocución con todos para lograr el profundo cambio ético y la renovación política que la sociedad esta demandando desde las calles y plazas. No pareció que le conmoviésemos mucho porque desde el principio se negó en redondo a darnos techo. Tuvimos que sugerirle que no nos importaba compartir, como de hecho está ocurriendo en el antiguo conservatorio donde varios colectivos comparten local. La respuesta fue no, que ya estaban saturados al igual que en Sor Lucía. Le recordamos que había un edificio vacío en la calle Joaquín Costa nº 11, que antes se destinaba a viviendas de conserjes y profesores del C.E.I.P. Álvarez Limeses, su respuesta fue que ya tenían planes para él, ya veremos… Por último le expresamos nuestra disposición para acondicionar un local ruinoso con nuestras propias manos: le expresamos que dentro del movimiento se contaba con personas perfectamente preparadas, dispuestas a trabajar sin coste alguno para el Concello: albañiles, soldadores, electricistas, carpinteros, ingenieros, etc. Muchos en paro, que ofrecen su trabajo en beneficio de la sociedad y del municipio, donde el Concello pone la ruina y nosotros el trabajo. Ni siquiera así logramos ablandarlo, le dijimos claramente que no veníamos a pedir nada, sino que queríamos ofrecer nuestro trabajo trasformador. Así que se lo pusimos más fácil, le dijimos que de dejarnos el local, se reservasen el derecho a echarnos cuando les diese la gana. Solo entonces, dijo que valoraría la posibilidad de mandarnos al edificio de maestros del antiguo colegio O Campo ubicado en Monteporreiro, próximo a la UNED. Le arrancamos después de mucho insistir, el compromiso de que antes de las Fiestas de la Peregrina nos daría una respuesta. Pero nada más que eso, no aseguró nada, solo tenemos un compromiso de que lo va a valorar en las próximas semanas.

     En la misma línea se mostró cuando le pedimos permiso para colocar un punto de fijo de información, no dijo tajantemente no, pero tampoco sí. Alegó que tendría que consultarlo, y tomó nota de lo que pedíamos exactamente. Insistimos en que no tenía porque ser grande, con cinco metros cuadrados, más o menos, era suficiente. Además le aseguramos que respetaríamos unos criterios estéticos dado que los puntos que le sugeríamos están dentro del casco histórico, el lugar donde más gente transita y punto de reunión de buena parte de la ciudadanía. Siguiendo la tónica de la reunión le dimos todas las facilidades para que su respuesta fuese positiva, pero solo recibimos un “xa veremos”.

     Fue en el punto sobre la defensa de la Sanidad Pública, donde Lores se sacó la careta y vimos al veterano político que lleva dentro. Comunicó que ninguna de las preocupaciones por los brutales recortes y privatizaciones que la Xunta está desarrollando y planea seguir ejecutando, le eran ajenos. Le trasmitimos que tras la reunión mantenida con la plataforma S.O.S. Sanidade Pública sospechábamos que la Xunta quería acelerar los recortes y aprovechar el verano por presuponer que en vacaciones tendría menos resistencia civil. En ese sentido le manifestamos la conveniencia de volver a salir a las calles uniendo a todos los estamentos de la sociedad, incluyendo a instituciones como la que él preside, pero sobre todo a la sociedad civil, asociaciones vecinales, ongs, etc. En definitiva, salir a la calle y concienciar a la ciudadanía de que los cambios que ahora se disponen a efectuar serán difícilmente reversibles, además de que afectarán a toda la sociedad especialmente a las capas populares en general y las más indefensas en particular: a los pensionistas, pues lo que en realidad suponen es poner en manos de la Banca, las Constructoras y aseguradoras privadas – verdaderos culpables de la crisis económica que padecemos – las riendas de la Sanidad, convirtiéndose ésta en un negocio que nos costará entre 4 y cinco veces más, lo cual sí la hará insostenible. Le reconocimos su esfuerzo en este tema concreto, hicimos hincapié en el Frente Municipal que logró reunir con 12 municipios más del área Sanitaria Norte contra las privatizaciones.

     Aún sabiendo que con el Alcalde, en este asunto concreto, hay cierta sintonía, vimos a un político más, de esos que caen en el mismo saco en el que no le gusta que lo coloquen. Empezó a enumerar todas la cosas que había hecho a ese respecto y el tiempo que lleva trabajando para frenar este proceso, que le reconocimos y nunca le negamos, y cuando le propusimos que suscribiese el manifiesto conjunto que Indígnate Pontevedra y S.O.S leímos y rubricamos en Asamblea popular, nos espetó que él ya lo había firmado, cosa que no nos consta puesto que la redacción de este manifiesto es de reciente creación. Cuando le expusimos que S.O.S e Indígnate habíamos acordado llevar a Asamblea pública la celebración de una Marcha a Montecarasco en la que queríamos aunar a todos los estamentos de la sociedad sin el paraguas de ninguna sigla política, en la que creíamos que él y la Corporación Municipal no podían faltar, él nos respondió que no se avergonzaba de su color político y que no estaba de acuerdo con que se pudiese movilizar a más gente cuando se le convoca sin unas siglas. Nosotros no estamos de acuerdo, creemos que la confrontación política que venimos padeciendo y que todo lo emponzoña, levanta la desconfianza entre los ciudadanos, visiblemente harta de la estéril pugna política, que antepone el interés partidista frente a los intereses generales y no permite ver negro sobre blanco, lo que se nos viene encima. Para que nos entendamos, de aprobarse esta marcha en Asamblea, tenemos que lograr que asistamos todos los usuarios de la Sanidad, tanto los que votan a partidos que se han manifestado en contra de estas medidas, como los votantes del PP, que son los que más interesan. Pues cuando votaron al partido que actualmete gobierna desde la Xunta de Galica, lo hicieron sin saber que iban a privatizar la Sanidad Pública y por lo tanto nos parece un fraude democrático y una estafa a sus votantes contra el que tenemos que poner entre todos, los esfuerzos necesarios para frenarlo. Parece que el alcalde no lo entiende así y piensa que solo las movilizaciones bajo la bandera de los partidos pueden frenar esta locura. Nosotros creemos que las movilizaciones populares son la única alternativa política, creemos que aunque entiende perfectamente el problema que se le plantea, no ha entendido nada de lo que reclama la ciudadanía que asiste a nuestras asambleas o contacta con nosotros por otras vías.

     Las propuestas siguen encima de su mesa, y en su mano está aceptarlas o rechazarlas, solo pedimos que las lea y valore con la atención que se le debe exigir a un cargo público electo para representarnos, entendiendo que pueda haber propuestas que excedan a su competencias. Él dice ser consciente de los tiempos inciertos y difíciles que se ciernen sobre nosotros, dice entender a la calle y que el mundo está en cambio pero no parece darse cuenta de que el clamor también está llegando a las propias puertas de su Concello. Nos habla de participación ciudadana, pero cuando los ciudadanos deciden movilizarse en la defensa de sus derechos, él no parece dispuesto a moverse si no es bajo el paraguas de su partido lo cual excluye a todos lo ciudadanos que no le votaron.

     Por último señalar que no nos dejó desarrollar y profundizar ninguno de los temas que teníamos preparados. Monopolizando la palabra y pisando nuestras intervenciones. Se quedaron en el tintero asuntos tan importantes para este Movimiento, como la participación ciudadana o los presupuesto participativos.

     Por lo tanto la sensación que nos queda tras la reunión es la del continuismo. El divorcio entre ciudadanía y la clase política sigue tan vigente como siempre. Una vez más nos demuestran que tienen orejas para oír pero no corazón para escuchar.

La Comisión de asistentes a la reunión.

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