Debajo de la alfombra

Posted on 8 octubre, 2011 por

12



¿DEMOCRACIA?

Es verdad que el pueblo vota y que eso sirve para etiquetar el sistema falsamente como democrático, pero la mayoria acude a las urnas o se abstiene sin la previa información objetiva y la conseguiente reflexión critica propia de todo verdadero ciudadano movido por el interés común. Esos votos condicionados por la presión mediática y las campañas electorales, sirven al poder dominante para dar la impresión de que se somete al veredicto de la voluntad popular expresada en libertad en las urnas.

En ocasiones, como se ha visto, sirven incluso para avalar la corrupción. Se confunde a la gente ofreciéndole libertad de expresión al tiempo que se le escamotea libertad de pensamiento.

Ya en la primera infancia se inculcan al niño creencias que la mente infantil no puede sino asumir. Así continua la formación mental de los súbitos en las sucesivas etapas de una enseñanza orientada a formar productores competitivos y consumidores, que son los que interesan a los dominantes. Fuera de las aulas, los medios audiovisuales siguen inculcando las ideas del mando, sugieren preferencias políticas y desvían el interés de las personas hacia los atractivos del consumismo y los espectáculos. Es imposible enumerar la infinidad de argucias contra el pensamiento crítico sin el cual, la famosa libertad de expresión, pierde su valor. Con un somero repaso a los programas y a los resultados electorales de nuestro entorno, descubriremos fácilmente bajo la alfombra etiquetada y vendida como democracia occidental, un sistema oligárquico en manos de las minorías dominantes.

                                                                                                                José Luis Sampedro.

                                                                                                                    Reacciona

Anuncios