La Costa de la Mierda (desde la rabia y la vergüenza). Por Luis Maquieira Quiroga

Posted on 28 noviembre, 2012 por

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prestige


Es corrupción grave permitir por parte de los gobernantes que los intereses privados de unos pocos primen sobre los legítimos intereses generales de las gentes a quien gobiernan y representan, ante los cuales tienen el deber de responder: es la tónica dominante en este mundo sucio en el que nos permiten sobrevivir.

El salvamento marítimo de buques es un ejemplo claro de esta grave infamia. Es un negocio privado en el que el armador de un buque cargado con petróleo u otra cualquier carga altamente nociva y contaminante que se averíe frente a cualquier costa puede estar chalaneando, o fingiendo que chalanea con las empresas de salvamento el tiempo que le venga bien para salvar , o no salvar el barco y la carga según le convenga más, cobrar el seguro o pagar el rescate. Los ejecutivos de estas empresas, desde sus cómodos despachos, no ven el mar.

No sienten respeto a la vida de la mar. No sientes respeto por la vida de los miles de seres humanos en cuyo destino van a influir gravemente, dramáticamente. ¿Qué pueden importar unos miles más o menos de marineros y de sus familias? Se les dan unas moneditas ahora y otras poquitas dentro de 15 o 16 años. Y a esperar a otra catástrofe que venga…

Las “indemnizaciones” a las gentes del mar afectadas por la marea negra del Urquiola tardaron dieciséis años en llegar a sus manos. Cuando el mar estaba recuperándose, aún se produjo la marea negra del “Mar Egeo”. Han pasado diez años, las “indemnizaciones” a las gentes del mar no se han liquidado todavía.

Las responsabilidades no han quedado claras tampoco. Si nuestras autoridades pueden enviar barcos a cientos o miles de millas de la costa para detener un navío de cualquier bandera, al que se supone un cargamento de droga, y pueden detener a su tripulación y conducirla al puerto que les convenga junto con el barco, ¿por qué no pueden hacerse cargo del Prestige o del Casón, que estuvieron averiados varios días acercándose lentamente a nuestra costa con sus malditas cargas, mientras armadores y empresas de salvamento representaban la comedia del chalaneo?¿Son más interesantes los cargamentos de droga que nuestro mar? Ni el Casón ni el Prestige ni en otros muchos casos, nuestros gobernantes, la Xunta de Galicia, ni el Gobierno central ejercieron sus responsabilidades, ¡no les vale estar esperando a que los armadores y las empresas de salvamento negocien!

Son los gobernantes los que tienen que proteger la costa. Sin demoras dolosas y cómplices. Con sus medios propios o contratos, que deben de estar previstos siempre en una costa frente a la que pasan tantos miles de barcos. Nuestros gobernantes no han respetado ni respetan los intereses generales. Hacen dejación de sus responsabilidades en consideración “al negocio del salvamento marítimo” (o de FENOSA o de Telefónica, por ejemplo).

El espectáculo lo ha visto y lo sigue viendo el mundo entero. Nadie paró al Casón en su carrera mortal hacia la costa. Los muertos, los miles de desplazados de sus hogares, los daños ecológicos, sociales y económicos, fueron responsabilidad de los que gobernaban Galicia y España en aquel momento. No voy a recordar el viaje que hicieron por tierra la carga de barriles altamente tóxicos desde el puerto de Cee hasta el puerto de San Ciprián atravesando toda Galicia en tétrico y absurdo peregrinaje para ser allí reembarcados.

La responsabilidad del grave siniestro de estos días es de los que nos gobiernan ahora, desde la Xunta de Galicia y desde el Gobierno de Madrid. Ellos tenían que apartar el Prestige lo más lejos posible y habría también que ir bombeando la carga a otros buques. Esperando a intervenir en el último momento, cuando el barco había llegado ya a cuatro millas de tierra y había vertido ya miles de toneladas de su nefasta carga. Estos Sres. Que nos gobiernan (que por cierto, son los que se comen los mejores centollos, percebes, etc.)¿Cómo van a responder?¿Les vamos a obligar a que respondan?¿Va a quedar tanto daño tapado con unas moneditas otra vez?¿La administración de justicia tendrá algo que decir en esto?

Hace 17 años en el puerto de Sada (por poner un ejemplo) tenían base 24 barcos de cerco (tarrafas). Desde Malpica, de Cayón, de Ares, de Pontedeume, etc. Era incesante la entrada y salida de barcos que venían a descargar su pesca. Los barcos llegaban en la noche con una estela de miles de gaviotas vocingleras volando tras ellos. El movimiento de gentes y vehículos era vivo e incesante. De los 24, ahora sobreviven mal nueve barcos.

La noche del puerto está casi apagada y hasta las pocas gaviotas que quedan guardan silencio.

 Luis Maquieira Quiroga

*Artículo publicado en Diario de Ferrol, el martes 10 de diciembre de 2002.